En Costa Rica, en los años 60, la devastación de los bosques de roble dio paso a la agricultura y la ganadería, provocando la pérdida de hábitats y el deterioro ambiental. Hoy, este escenario se transforma mediante el turismo responsable, que integra sostenibilidad ambiental, social y económica.
A través de la fotografía y la observación de aves, el proyecto genera conciencia y distribuye beneficios económicos a familias agricultoras, protagonistas clave en la conservación y protección de las áreas naturales.
Erick Granados creció en el campo, rodeado de naturaleza y recursos limitados, en un entorno donde por tres generaciones la cacería de aves, la tala de bosque, el pastoreo y la expansión agrícola fueron parte de la supervivencia.
Alrededor de los 16 años, nuevas oportunidades lo llevaron al mundo de la observación y fotografía de aves, despertando una profunda conciencia sobre la importancia de conservar el hábitat, no solo de la vida silvestre, sino también nuestro propio hogar.
Así nació su compromiso con proyectos de conservación del quetzal. Se distingue por su determinación, persistencia y pasión por compartir conocimiento, construir comunidad y promover que la conservación sea un esfuerzo colectivo.
Más información: https://www.gemadelbosque.com/



