Parque nacional de Monfragüe

Prepara tu viaje: Monfragüe

FIO se celebra en Villarreal de San Carlos, en el Parque Nacional de Monfragüe, donde se sitúan el centro de información y el punto de partida de las actividades.

Monfragüe está constituido por un conjunto de sierras agrestes, de seis kilómetros de anchura, que se extiende a lo largo de treinta kilómetros paralelos a ambas márgenes del río Tajo, entre el puerto de Miravete y el extremo occidental de la Sierra de las Corchuelas.

El Parque Nacional, con una superficie de 18.396 hectáreas, está incluido en varias áreas protegidas de carácter internacional, como la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) “Monfragüe y Dehesas del Entorno” y la Reserva de la Biosfera de Monfragüe, ambas con más de 100.000 hectáreas de extensión. Este espacio protegido se extiende a ambos lados del Tajo, incluyendo la desembocadura y un valioso tramo del río Tiétar. Con una ubicación privilegiada, constituye el cierre sur de la comarca natural de Campo Arañuelo, formando sus sierras un arco que vertebra la unión entre Las Villuercas y las montañas que circundan la Vega del Alagón, actuando como un verdadero corredor ecológico.

Monfragüe se sitúa en el corazón de una de las áreas de bosque y matorral mediterráneo mejor conservadas del suroeste peninsular.

La importancia faunística de este espacio se debe en gran medida a la extraordinaria combinación de laderas con densa vegetación, roquedos y extensas zonas abiertas, facilitando a la fauna una alta disponibilidad de lugares de refugio y nidificación, así como de alimento. Los alcornocales y encinares acogen a la colonia de buitre negro más numerosa y densa del mundo, siendo fácil de observar individuos en cualquier visita. El águila imperial ibérica, especie catalogada en peligro de extinción, cuenta con parejas reproductoras en el parque y su área de influencia. El visitante quedará sorprendido por los cantiles fluviales, roquedos donde nidifican numerosas especies como cigüeña negra, buitre leonado, alimoche, águila real, halcón peregrino, búho real y chova piquirroja.

Otras especies interesantes que pueden ser observadas son: águila culebrera, águila real, águila calzada, azor, gavilán, milano real y elanio azul. En los embalses, especialmente en invierno, es fácil ver cormoranes, garzas reales, ánades reales y gaviotas reidoras.

El gato montés, la gineta o el meloncillo son frecuentes. Las manchas de monte sirven de refugio a una gran población de ciervos y jabalíes, que pueden ser incluso observados a plena luz del día al no estar sometidos a la habitual presión cinegética.